Origen del Camino de Santiago
En plena reyerta contra los musulmanes, siglo IX, el monarca Alfonso II ordena construir un sepulcro en el lugar donde se habían descubierto los restos del Apóstol, contribuyendo así al inicio de las peregrinaciones.
Otro personaje influyente que impulsó de una manera notable el auge de esta tradición fue el conquistador Carlomagno, el cual se aseguró de que todos los Caminos fueran seguros y dedicó parte de su vida a luchar contra las huestes musulmanas.
Un siglo más tarde, la noticia de que el sepulcro del Apóstol se encontraba en Galicia, ya se había extendido por casi toda Europa, atrayendo a miles de peregrinos desde todas las partes del continente.
Aprovechando antiguas calzadas romanas y rutas comerciales, desde este siglo se incrementan considerablemente las peregrinaciones, contribuyendo a ello notablemente, tanto la nobleza como el clero, construyendo puentes, hospitales y hospicios.
Importancia del Camino de Santiago

El auge fue aumentando debido que en el siglo X era una peregrinación muy importante junto con la de Roma y Jerusalén. Fue dese entonces cuando la población europea empezó a establecer contactos e intercambios dentro del terreno religioso. Y los paises de europa comenzaron a tener más relación con los monarcas de Castilla y León, Aragón y Navarra. Actualmente ha perdido importancia si se mira desde el punto de vista religioso, pero la peregrinación a Santiago de Compostela se ha hecho una tradición y una atracción turística muy importante. El Camino de Santiago se decidió señalizar en 1962, desde entonces ha sido transcurrido por muchísimos peregrinos de todos los rincones del mundo.